En Haití, una coalición de pandillas poderosas ha prácticamente derrocado al Estado: forzaron la renuncia del primer ministro Ariel Henry y controlan más del 80% de la capital. Como resultado de la violencia, más de 160.000 haitianos han sido desplazados internamente solo en la región de Puerto Príncipe, luchando por salir adelante en un país donde muchas instituciones gubernamentales han dejado de funcionar.
La compleja situación de los desplazados por la violencia de las pandillas en Haití
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