El 4 de julio del 250° aniversario de la fundación de Estados Unidos dejó este sábado imágenes de celebración patriótica, estampas de una ola de calor sofocante, la falsa alarma de una tormenta eléctrica y mucho Donald Trump. También, una inquietante fotografía de la agencia Reuters. En ella, se ve a una muchacha afroamericana en un vagón del metro brutalista de Washington, rodeada de una docena de racistas enmascarados.
Pertenecen a una milicia supremacista blanca llamada Patriot Front (Frente Patriótico) y el Día de la Independencia se citaron en la capital estadounidense para marchar por sus calles entre gritos de “Reclamemos Estados Unidos”. Enarbolaban banderas con las barras y estrellas −algunas de ellas, dadas la vuelta− y también enseñas confederadas, nostálgicas de los tiempos de la esclavitud previos a la Guerra de la Secesión.
La imagen de Reuters evoca un pasado más cercano: el del reinado del Jim Crow. Y esa muchacha, sentada en el transporte público hace pensar en Rosa Parks, la heroína por los derechos civiles que se negó a ceder su asiento a un blanco en Montgomery (Alabama) en 1955.
Patriot Front es un grupo supremacista blanco basado en Texas. Surgió en 2017 de la escisión de una organización neonazi llamada Vanguard America. Se dicen leales a la “nación estadounidense” y abogan por la creación de un nuevo Estado que defienda “los intereses de sus fundadores”. En la marcha del sábado, los en torno a 400 participantes enmascarados llevaban gorras con 13 estrellas blancas, por las 13 colonias que el 4 de julio de 1776 aprobaron la Declaración de Independencia que rompió los lazos con la corona británica. Su símbolo es un fascio, icono de origen romano reapropiado por el fascismo italiano de principios del siglo XX.
El centro para el estudio del extremismo de la Universidad George Washington, con sede en la capital, la define como “una organización fascista y nacionalista blanca que promueve la idea de un etnoestado homogéneo en Estados Unidos. El grupo aboga por la preservación de la cultura blanca europea, y considera el multiculturalismo, la inmigración y la diversidad como amenazas existenciales para su visión de Estados Unidos”. Patriot Front también asume la conspiranoia del “gran reemplazo”, que defiende que hay un contubernio para reemplazar a la población blanca con inmigrantes dóciles, según esa teoría parida por el novelista fascista francés Renaud Camus, para promover los intereses de la izquierda.
El líder de Patriot Front es un tejano llamado Thomas Rousseau, que habló el sábado en Washington y tuvo un papel destacado en los disturbios de Charlottesville (Virginia) del verano de 2017, cuando grupos de extrema derecha convocaron una serie de manifestaciones para protestar por la retirada de la estatua del general confederado Robert E. Lee. Estas, organizadas bajo el lema de “Unite the Right” (unamos a la derecha), desembocaron en un ataque terrorista cuando un tipo llamado James Alex Fields lanzó su coche contra los participantes en una contramanifestación en el centro de Charlottesville. Murió una joven y otras 35 personas resultaron heridas.
Banderas al revés
El símbolo de ondear la bandera estadounidense del revés, prestado de los marineros cuando querían advertir de un peligro, les sirve para expresar su convencimiento de que la nación atraviesa una situación crítica. También pudo verse en las protestas contra el despliegue de la policía migratoria de Trump en Minneapolis, de inspiración izquierdista.
La marcha del sábado partió de la estación central de trenes, una de las puertas de entrada a la ciudad, no lejos de la cúpula del Capitolio. Desfilaron por varias calles aledañas al Congreso, antes de disolverse a eso de las 11:00. Centenares de vídeos tomados por transeúntes inundaron las redes sociales. Pero fue una fotografía, la del reportero freelance Cheney Orr, la que, difundida por Reuters, se hizo viral.

Una portavoz de la policía de Washington dijo poco después en un comunicado que las fuerzas de seguridad “reconocen el derecho de esas personas a expresar sus opiniones de manera pacífica y mantienen su compromiso de preservar la seguridad pública para los residentes y visitantes” de la capital.
Este domingo, el secretario de Interior, Doug Burgum, respondió a la pregunta de una locutora de la CNN sobre si condenaba a Patriot Front: “Lo que defienden no es algo con lo que yo pudiera estar de acuerdo en absoluto”, dijo Burgum, que añadió que el principio fundamental que prevalece en este caso es la protección de la libertad de expresión.
Tras el ataque terrorista de Charlottesville de 2017, el entonces (y actual) presidente Donald Trump declaró que había “gente muy buena en ambos lados” de las protestas.
En su segunda presidencia, Trump ha declarado como grupo terrorista al movimiento izquierdista Antifa, aunque no exista como tal. En su primer día en el Despacho Oval el 20 de enero de 2025, el republicano indultó a unas 1.600 personas condenadas por el asalto al Capitolio del 6 de enero de 2021, entre ellas, a varios miembros de las milicias neofascistas Proud Boys y Oath Keepers.


