InicioIBEROAMERICATAMBORIL BAJO EL YUGO DEL NARCO: ¿Quien protege a quien?

TAMBORIL BAJO EL YUGO DEL NARCO: ¿Quien protege a quien?

-

TAMBORIL, República Dominicana.- Una realidad perturbadora ha salido a la luz en este municipio de la provincia de Santiago, donde las denuncias de complicidad policial con el narcotráfico han encendido las alarmas y sembrado un manto de desconfianza entre la población.

En una mesa de diálogo encabezada por la viceministra de Interior y Policía, Ángela Jáquez, y respaldada por el alcalde Anyolino Germosén, así como por representantes de la Policía Nacional, regidores, líderes comunitarios y delegados de partidos políticos, las quejas y acusaciones fueron el pan de cada intervención. La Sala Capitular del Cabildo se convirtió en el epicentro de un debate que, lejos de ofrecer soluciones, reveló una crisis de proporciones alarmantes.

EL NARCOTRÁFICO, UN PODER PARALELO

El fiscal Manuel Wichardo Pichardo lanzó una afirmación escalofriante: en Tamboril, las drogas se venden con más facilidad que el arroz, en un mercado sin ley donde los traficantes operan a plena luz del día con una impunidad desconcertante. «La ley parece caminar de puntillas mientras el narcotráfico pisa con fuerza», advirtió.

Pero lo más grave fueron las denuncias que sugieren una complicidad directa de agentes de la Dirección Nacional de Control de Drogas (DNCD). Según los testimonios presentados, algunos oficiales no solo hacen la vista gorda, sino que protegen activamente los puntos de venta, ofreciendo resguardo a los traficantes en lugar de a la comunidad.

El sacerdote Javier Báez Jorge, párroco del municipio, fue categórico en su denuncia. «Atrapan a los distribuidores, pero el dinero los libera como si fueran aves enjauladas a las que el oro les compra las alas para que sigan volando con toda libertad». Con estas palabras, puso en evidencia el ciclo interminable de corrupción que socava cualquier intento de justicia.

El clima de impunidad es tal que muchos ciudadanos temen hablar. La sombra del narcotráfico parece extenderse más allá de los barrios y las esquinas, tocando estructuras de poder que, en teoría, deberían combatirlo.

DEBATE ESTÉRIL O PRIMER PASO HACIA EL CAMBIO?

La mesa de diálogo ha abierto una herida profunda en la conciencia colectiva de Tamboril. La pregunta sigue en el aire: ¿Es esta reunión un primer paso hacia la recuperación del orden o solo un ejercicio retórico destinado a ser olvidado?

Mientras las respuestas no lleguen, el miedo y la indignación seguirán creciendo en una comunidad que se siente abandonada, donde el crimen parece tener mejores aliados que la justicia.

LRS

Related articles

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

Stay Connected

0SeguidoresSeguir
3,912SeguidoresSeguir
22,800SuscriptoresSuscribirte

Latest posts