El poeta Juan Carlos Mieses sigue produciendo, creando y nos entrega sus más recientes creaciones: ‘Elementalidades’ y ‘El elogio de los números’.
En ‘Elementalidades’, más allá de sus intenciones o certidumbres, los lectores encontrarán en el poema una reflexión de sus propias dudas y convicciones, ya que un poema es como un cristal que refleja facetas íntimas y a veces insospechadas de uno mismo.

Dedicado a sus viejos amigos: los escritores José Alcántara Almánzar y su esposa Ida Hernández Caamaño, abre un Preludio, y a continuación los elementos: Agua, Tierra, Aire y Fuego, seguidos de un Epilogo, Anexos y Autores epigrafiados. El preludio lo resumimos en las ansias del poeta de ‘querer ser y seguir siendo’ vida eterna. Como a todos a veces también nos invade la nostalgia y quedamos solos con nosotros mismos.
PRELUDIO
A veces
ante un ocaso gris
o si miramos hacia atrás por mucho tiempo
olvidamos que bullen en nosotros
-mas que en feraz manglar
mas que en pantano-
anhelos y pasiones recurrentes
pretensiones sin pausas ni cordura
de ser y seguir siendo.
En ocasiones la nostalgia nos ahoga
dejándonos desnudos
sin meta ni destino
y nos quedamos solos con nosotros mismos…
…
y nos sentimos
…
parte de las nubes, del granizo
del rayo, de la bruma
de la lluvia y de cada una de sus gotas
de cada ser viviente y cada estrella…
El elemento AGUA
ii
Nos atraviesan riachuelos …
como en la vieja Roma de Trajano.
Nos seducen serenos manantiales…
un discreto chorrillo en la Maguana.
III
En nosotros
la ansiedad del estuario
cuando el Guadalquivir y la marea copulan…
El Ozama
y su ofrenda de lilas a la avidez del mar…
El espejo de agua de la Alhambra
El Soco y sus chorreras
…
El Jordán y su lecho de arena…
El Dajabon y sus dilemas
el Mincio y sus recuerdos
el Lete y sus olvidos
y continua recorriendo el poeta la fuente de Castalia, las sedientas orillas del Chad, L’Etang Sumatre, El Kineret, El Rincón, El Aral, El Ganges…
El elemento Tierra inicia con un epígrafe de Médar Serrata: Quien nos dio esta sal sumergida en la carne?, se interroga el poeta: En verdad fuimos barro? Somos criaturas de maleable arcilla? …somos de reseco pedregal…hay en nosotros trozos de recio pedernal? Conformaron los dioses nuestra carne con arcilla, maíz, madera, peces, huesos? Fuimos acaso modelados/ con lagrimas sobre reseco limo/ y por eso somos tristes/ como la huella de un arroyo desecado?
El elemento Aire inicia:
Dicen que una vez fuimos soplo.
Tal vez por eso somos inasibles como un jirón de niebla
y corren en nosotros vendavales
henchidos de plegarias
y nos callamos si del bosque nos llega
junto al rumor del viento
el canto de la alondra
y del jilguero.
..
Pero, por que tanta belleza
no nos hace mejores?
El elemento FUEGO
De que pasión ignota proviene ese calor
que nos hace vagar por los caminos
nunca antes soñados por los mapas
alargar los senderos
y re-ordenar los astros de la noche?
Enhorabuena esta nueva obra creativa del pensamiento filosófico y poético de nuestro autor Juan Carlos Mieses.
En el poemario EL ELOGIO DE LOS NÚMEROS, el poeta encuentra belleza, encanto y armonía en los números: el ecléctico cero, el solitario uno, el cuatro de las estaciones, el cinco del islam y sus pilares, el perfecto seis de Pitágoras, el siete de los míticos primeros días…
Vamos a disfrutar del artista de las palabras para memorizar el álgebra y la trigonometría, el Pi, los senos y cosenos… en fin a volver a estudiar…

