El 25 de julio, una flota de 50 navíos de guerra debía zarpar en las pantallas de cine de toda China rumbo a Taiwán. Pero no lo hizo. La batalla naval de Penghu (The Belief en su título internacional), una superproducción histórica llamada a convertirse en el taquillazo patriótico del verano, se esfumó de las carteleras.
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