InicioIBEROAMERICAEL PRESAGIADO DERROCAMIENTO DE BOSCH QUE DAÑO LA DEMOCRACIA

EL PRESAGIADO DERROCAMIENTO DE BOSCH QUE DAÑO LA DEMOCRACIA

-

Por  Emilia Pereyra

58 años atrás, en la madrugada del 25 de septiembre de 1963, fue depuesto el gobierno de Juan Bosch, el primer mandatario de la frágil democracia instituida luego del ajusticiamiento del tirano Rafael Leónidas Trujillo en la República Dominicana.

El suceso ocurrió siete meses después de que el entonces líder del Partido Revolucionario Dominicano (PRD) se juramentara como presidente de la República, el 27 de febrero de 1963, tras ganar las elecciones del 20 de diciembre de 1962 con el 60 por ciento de los votos.

En los meses previos al destronamiento prevalecía un ambiente de incertidumbre y se hablaba y escribía sobre la posibilidad de que Bosch fuera depuesto.

El golpe de Estado ocurrió luego de que se produjera una huelga general, convocada por el sector empresarial los días 20 y 21 de septiembre, y cuando se habían deteriorado mucho las relaciones entre la República Dominicana y Haití y se seguía discutiendo si el mandatario era o no comunista.

La protesta provocó reacciones de los partidos opuestos a una interrupción del orden constitucional, expresadas en comunicados emitidos por el PRD, el partido 14 de Junio y el Partido Revolucionario Social Cristiano.

Confrontación de Bosch con militares

En la conversación, Bosch se negó acceder a las peticiones e informó que se proponía a destituir al coronel Elías Wessin y Wessin, comandante del Centro de Enseñanza de las Fuerzas Armadas (CEFA), y los jerarcas se opusieron a esa decisión.

Bosch anunció al grupo que al día siguiente renunciaría ante el Congreso Nacional, para lo cual convocaría a las cámaras. No obstante, de acuerdo con el historiador Bernardo Vega, los militares decidieron que no les convenía que Bosch renunciase en un acto público y a las cuatro de la mañana le informaron que estaba detenido.

Los jefes militares eran Elvis Viñas Román, ministro de las Fuerzas Armadas, Renato Hungría Morel, del Ejército Nacional, Atila Luna Pérez, de la Fuerza Aérea Dominicana, y Julio Read Santamaría, de la Marina de Guerra.

Expandir imagen
Infografía
El exgeneral Elías Wessin y Wessin respondía a un reportero en los años 60. Foto: AGN

Luego de que fuera derrocado, Bosch fue llevado en un barco de la Marina de Guerra dominicana hasta la isla de Guadalupe, en el Caribe francés.

Tony Raful, escritor, político e historiador, contó que el pueblo no salió a las calles a defender a su gobierno constitucional derrocado y que el Triunvirato, que sucedió al régimen, anuló la convocatoria a huelga general de las principales centrales obreras en repudio al golpe.

“Solamente la sangre generosa de Manolo Tavárez y la de sus compañeros del 14 de Junio escenificaron la resistencia y protesta armada contra aquella iniquidad en una acción ineficaz desde el punto vista militar, aislada de la base popular de esa organización, pero útil como sacrificio conmovedor y despertar de la conciencia democrática anti golpista”, añadió.

La versión de Bosch

Bosch, elogiado cuentista y ensayista de renombre internacional, opinó en varias oportunidades que detrás de su derrocamiento se cobijaban los Estados Unidos.

“Y ese derrocamiento condujo a la Revolución de abril de 1965, con todos sus muertos y sus sufrimientos, a la intervención militar de los Estados Unidos, al río de sangre que ha seguido corriendo aquí desde entonces”, escribió Bosch en el artículo La historia secreta del Golpe de Estado de 1965, publicado en la revista Política: teoría y acción, en septiembre de 1983.

Expandir imagen
Infografía
A la izquierda, la primera dama, Carmen Quidiello de Bosch, y el presidente Juan Bosch, en el acto de toma de posesión del mandatario en el 1963. Foto: AGN

En una conferencia dictada en la Universidad Interamericana de San Germán, en Puerto Rico en el 1964, Bosch expresó que su gobierno estaba destinado a desaparecer porque no se utilizaron las fuerzas que se acostumbran a usar cuando los gobiernos querían mantenerse en el poder, lo cual hubiese sido traicionar a un pueblo ávido de una democracia que nunca había tenido.

Según publicó el Listín Diario, Bosch expresó que el grupo que destronó su gobierno esperaba heredar al tirano Trujillo y sus riquezas sacadas de negocios sucios y que esos hombres despojaron al pueblo de un gobierno constituido por la voluntad de la mayoría de los electores.

Expandir imagen
Infografía
A la izquierda, el coronel Francisco Alberto Caamaño, Juan Bosch y Héctor Aristy, en el acto de recibimiento del expresidente, luego de que finalizara la Guerra de Abril de 1965. Foto: AGN

Related articles

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

Stay Connected

0SeguidoresSeguir
3,912SeguidoresSeguir
21,900SuscriptoresSuscribirte

Latest posts