Timothy Weah usó su plataforma como jugador de la selección masculina de fútbol de Estados Unidos para pronunciarse sobre lo que considera una injusticia. El jugador del Marsella, hijo del ganador del Balón de Oro y expresidente de Liberia, George Weah, acompañó al alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, en el escenario cuando anunció que había logrado asegurar 1.000 entradas de 50 dólares a los partidos que se jugarán en el MetLife Stadium, en Nueva Jersey, al otro lado del río desde Manhattan. Son una gota en el mar de tiquetes para esta sede —el estadio, de una capacidad ampliada de 87.000, acogerá ocho partidos, incluyendo la final, por lo que habrá 696.000 entradas en total para este recinto—, pero algo es algo.
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