Medio centenar de países han acordado este viernes en París, tras una reunión celebrada a iniciativa de Francia y Reino Unido, impulsar una misión “estrictamente defensiva” para garantizar el tráfico seguro en el estrecho de Ormuz cuando el alto el fuego entre Estados Unidos e Israel e Irán se consolide. El presidente francés, Emmanuel Macron, exigió una reapertura “total y sin condiciones ni peajes” del Estrecho por todas las partes, tras el anuncio de Irán del desbloqueo de esta vía clave para el comercio internacional y la exportación de petróleo.
“Los anuncios recientes son alentadores, pero los tomamos con prudencia. Saludamos el alto el fuego entre Estados Unidos e Irán y la tregua anunciada en Líbano y también el anuncio de la reapertura decidida por Irán de Ormuz. Vamos en la buena dirección”, ha señalado el presidente francés, Emmanuel Macron, en una rueda de prensa en el Palacio del Elíseo tras el encuentro.
No participó Washington, que aún mantiene el bloqueo, y lo hicieron de manera presencial el primer ministro británico, Keir Starmer, la primera ministra italiana, Giorgia Meloni, y el canciller alemán, Friedrich Merz. El resto de países “no beligerantes”, entre ellos de Asia, África y Latinoamérica, además de los países del Golfo, asistieron por videoconferencia. En representación de España lo hizo de manera telemática el ministro de Exteriores, José Manuel Albares. Irán anunció el desbloqueo de Ormuz mientras estaban reunidos.
“La iniciativa es ahora más legitima porque va a permitir consolidar los anuncios que se han hecho a corto plazo. Pedimos la plena reapertura inmediata e incondicional de Ormuz, en las mismas condiciones que antes de la guerra, y el pleno respeto al derecho marítimo. Nos oponemos a todo lo que suponga una forma de privatizar el estrecho con un sistema de peaje” a los barcos, ha advertido el presidente francés.
Bajo el liderazgo francobritánico, la misión busca garantizar que se pueda retomar de manera segura y permanente el tráfico marítimo, aprovechando el alto el fuego entre Irán y Estados Unidos. Por Ormuz transita cerca del 20% del petróleo y gas mundial, así que garantizar la circulación es “una prioridad”, ha dicho Meloni, que ha señalado que la reunión ha sido “particularmente productiva y muestra que Europa está dispuesta a jugar el papel que le corresponde, junto con sus socios”.
La semana que viene habrá una nueva reunión en Londres para avanzar en estos trabajos, según anunciaron. La idea de crear esta misión fue lanzada por Emmanuel Macron el pasado 9 de marzo y se asemeja a la coalición de voluntarios que él mismo impulsó y que busca para dar garantías a Ucrania en caso de acuerdo de paz con Rusia.
En el caso de Ormuz, aún no está claro de qué manera participará cada país ni qué medios aportará, aunque hay una docena que está dispuesta a apoyar con medios militares para operaciones de desminado o escolta de los navíos. Merz ha señalado que Alemania “está dispuesta a aportar su contribución”. “Cuando cesen las hostilidades, consideraremos una misión del ejército en el marco de una misión internacional”, ha asegurado Merz. “Ya hemos desplegado medios militares para proteger nuestros ciudadanos y nuestros socios. Francia tiene una fuerza naval robusta”, ha recordado Macron.
Para Meloni, “la reapertura de este estrecho forma parte de cualquier plan de negociación serio para resolver la crisis en Oriente Próximo. Y por supuesto, no es el único problema. La renuncia de Irán a su carrera nuclear también es fundamental”, incidió. La primera ministra italiana recordó que la misión de seguridad sólo se pondrá en marcha “cuando cesen las hostilidades” y lo condicionó al visto bueno del parlamento.
El estrecho “tiene que abrir de manera duradera, sin derechos de peaje en particular. [La reapertura anunciada por Irán] es una buena noticia, pero todo se tiene que hacer respetando el derecho marítimo internacional y no debe haber ninguna restricción para los barcos, que tienen que circular sin problema”, ha asegurado el canciller alemán, que cree que “sería deseable” que Estados Unidos participe en esta misión.
“La reapertura del estrecho es una necesidad y una responsabilidad mundial (…) Saludamos el anuncio que se ha hecho durante nuestra reunión, pero queremos asegurarnos de que esta situación va a perdurar. Por eso vamos a poner en marcha esta misión defensiva. Hay que darle un impulso diplomático a la paz”, ha agregado Starmer.
Los mandatarios europeos han incidido en el impacto económico del cierre de Ormuz en la economía mundial y la necesidad de que bajen los precios del petróleo. “Necesitamos gestionar el impacto económico evitando todo tipo de restricciones comerciales inútiles, apoyando la seguridad energética y alimentaria y la industria, para que el transporte marítimo pueda retomarse en cuanto se reúnan las condiciones”, ha dicho Merz.

