Las carreteras vascas encumbraron a un talento generacional. Cuando Paul Seixas se coronó en la Itzulia (o Vuelta al País Vasco), muchos vieron en el joven francés al nuevo Tadej Pogačar. Tal vez no exageran porque la senda que ha recorrido es muy similar a los primeros pasos del esloveno. Seixas ha encontrado sin problemas las migas con las que marcó el camino Pogačar y ahora los grandes equipos del circuito lo persiguen a él.

