Las muertes del mexicano Lorenzo Salgado Araujo y el colombiano Johan Sebastian Durán Guerrero a manos del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE), con apenas seis días de diferencia y en dos puntos diferentes del país, han vuelto a poner sobre la mesa una pregunta: ¿quién investiga a los agentes involucrados en estos sucesos?
En la práctica, un tiroteo en el que participan agentes del ICE puede desencadenar hasta tres investigaciones paralelas. La primera es una investigación administrativa interna, a cargo de la Oficina de Responsabilidad Profesional del ICE. Esta unidad funciona como asuntos internos de la agencia y analiza posibles violaciones a las políticas de la dependencia, uso indebido de la fuerza u otras conductas inapropiadas de sus agentes.
La segunda corresponde a la Oficina del Inspector General del Departamento de Seguridad Nacional. Esta instancia tiene facultades para investigar posibles delitos, abusos de autoridad o faltas graves cometidas por empleados del departamento, incluidos agentes del ICE y de la Patrulla Fronteriza.
Además, las autoridades locales o estatales pueden abrir una investigación penal independiente. La policía y las fiscalías de la jurisdicción donde ocurrió el tiroteo tienen autoridad para determinar si la actuación de los agentes pudo constituir un delito bajo las leyes estatales.


