Las llamaban “altamente calificadas”: currículos de década y carreras enteras dedicadas a la cooperación internacional. Tania Alfonso, Catherine Baker y Alicia Contreras Donello construyeron su vida profesional en la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID, por sus siglas en inglés). Hoy, desde Washington, cuentan cómo el desmantelamiento de la agencia las dejó sin empleo y sin red.
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