
Carlos Márquez /
Este 4 de junio 2026, nos encontramos ante un escenario donde la técnica militarista ya es motivo de alarma para el liderazgo político del primer mundo.
La irrupción de los drones de fibra óptica, que han burlado sistemas de defensa en Misgav Am, en el Golán, de Israel y en las bases estadounidenses de Kuway – Bahrein, confirma que la guerra moderna se ha convertido en una competencia de ingeniería tecnológica abruptamente cambiante y acelerada.
Confirma que la ingeniería tecnológica ya no es monopolio de las naciones ejes de la humanidad.
Esa realidad, hay importantes segmentos que se hacen de la vista gorda, la desconocen y se resisten a creerla.
Pero, independientemente de que la ignoremos o no, la nueva tecnología aplicada en la guerra del cercano oriente en las últimas horas viene indicando que, en el campo tecnológico militar, ya la pava, no está poniendo donde ponía.
De ahí que, las posibilidades de triunfo belicista de los más poderosos, cada día se torna más impredecible.
Siendo así, vemos un alto sentido lógico en la decisión del actual presidente estadounidense, Donald Trump en su esfuerzo por impulsar la paz con con el gobierno iraní, pese a las consabidas presiones de los halcones de la guerra.
Es necesaria una ruta cierta hacia la paz en el cercano oriente, que TeclaLibre Multimedios y el Movimiento Literario, Artístico y Cultural, Cerebrista saluda y respalda.
Esa es una decisión correcta y es lo que justifica los boches del presidente Trump al primer ministro israelí Benjamin Netanyahu.
Además, la realidad técnica militar se ha vuelto predecible a partir de la práctica en los escenarios de la conflagración, que en el caso de Irán, ensayada el pasado año durante la guerra denominada «de los 12 días», que hubo que detener.
El vigente conflicto bélico fue planificado para derrotar a los iraníes en pocos días. Han transcurrido 3 meses y cinco días y, la realidad indica que los iraníes resisten y confrontan, exigiendo paz con sus condiciones.
A partir de esas verdades, siquiera el Mando Central de los Estados Unidos (CENTCOM, por sus siglas en inglés), con toda su enorme capacidad tecnológica, puede garantizar una victoria absoluta para esta gran nación del Norte, a propósito de esa guerra que, jamás debió iniciarse.
Y no se puede cantar victoria, cuando el enemigo utiliza tácticas de invisibilidad tecnológica como la que le está proporcionando la utilización de fibra óptica que hoy anula la ventaja electrónica tradicional.
No se puede olvidar que la electrónica es el fundamento de los grandes arsenales y modernos armamentos que en el pasado no eran eludibles, ni tocables.
Es que, los tiempos cambian, como los árboles mudan de sombra, dijo el poeta. Insistir hoy, con soberbia en la confrontación militar, no es aconsejable.
Al ratificar su voluntad de diálogo, el presidente Trump ratifica la grandeza de este país reconociendo implícitamente, lo que los analistas militares ya saben: Que persistir en el camino de la confrontación en Oriente Próximo es un laberinto con dudosa salida.
Allí, cada nuevo misil solo acelera el agotamiento de los recursos que deberían destinarse al desarrollo de nuestras naciones y, en gran medida, al bienestar de los estadounidenses.
Que quede claro, cuando TeclaLibre aplaude la paz, aplaude un gesto ético, moral, tendente a diluir la incertidumbre que vivimos hoy; al tiempo de relanzar la esperanza y la alegría existencial.
No hay dudas de que, el primer mandatario de Estados Unidos, hace bien, cuando insiste en impulsar la paz, con el pueblo Persa, hoy, Irán.


