La confirmación de un caso de gusano barrenador del Nuevo Mundo en Texas encendió las alarmas en Estados Unidos al marcar el regreso de una plaga que había sido erradicada del país hace más de medio siglo. El hallazgo ocurre en un momento especialmente sensible para la industria ganadera, que enfrenta el menor tamaño de su hato bovino en 75 años y precios récord de la carne de res, lo que ha elevado la preocupación por las posibles consecuencias económicas de una propagación del parásito.
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