Por Carlos Marquez Cabrera /
ORLANDO, FLORIDA / La más reciente encuesta de ACD Media, realizada entre el 2 y el 4 de julio de 2026 con una muestra de 1.200 personas y un nivel de confianza del 95%, revela un panorama preocupante sobre la percepción que los ciudadanos tienen de la situación actual del país.
Cuando se preguntó a los encuestados sobre cómo califican la situación del país, los resultados son contundentes:
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52% de los ciudadanos la califica como mala o muy mala (39% mala, 13% muy mala)
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41,1% la considera buena o muy buena (39% buena, 2% muy buena)
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7% no sabe o no responde
Estos datos reflejan que más de la mitad de la población tiene una percepción negativa de la realidad nacional, superando en más de 10 puntos porcentuales a quienes la ven de forma positiva.
La diferencia de 10,9 puntos entre ambas valoraciones evidencia un clima social de descontento que trasciende los datos económicos.
El sentimiento predominante es la preocupación
La encuesta también indagó sobre el estado de ánimo de los ciudadanos frente a la situación del país, pidiéndoles que eligieran una palabra que describa mejor lo que sienten:
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Preocupación: 28,7%
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Desilusión: 26,7%
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Esperanza: 26,0%
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Confianza: 13,3%
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Indiferencia: 3,4%
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No sabe/No responde: 1,9%

El dato más revelador es que más de la mitad de los encuestados (55,4%) expresan sentimientos negativos (preocupación y desilusión), mientras que quienes mantienen una visión optimista (esperanza y confianza) suman el 39,3%. Esto confirma que el pesimismo predomina sobre la esperanza.
El perfil de los encuestados
La encuesta de ACD Media tiene una distribución representativa de la población:
Por género:
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50% hombres
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50% mujeres
Por nivel educativo:
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Mayoría con educación secundaria (25,3%)
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Secundaria incompleta (16,8%)
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Primaria incompleta (20,5%)
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Universitario (11%)
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Universitario incompleto (11,1%)
Por ingresos mensuales del hogar:

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El 35,9% gana entre 18,150 y 54,749 unidades monetarias
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El 15,7% gana entre 10,600 y 18,149
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Solo el 0,6% supera los 133,000
Distribución geográfica:
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Región Metropolitana: 35%
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Región Norte: 34%
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Región Sur: 19%
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Región Este: 12%
Análisis de los resultados
Los datos de esta encuesta reflejan un clima de incertidumbre y descontento que atraviesa todas las capas sociales.
La combinación de una mayoría que califica negativamente la situación del país (52%) y un sentimiento dominante de preocupación o desilusión (55,4%) sugiere que los ciudadanos perciben que las cosas no van bien, pero no han perdido del todo la esperanza (26%).
La brecha entre la percepción positiva (41,1%) y negativa (52%) es significativa y podría estar influenciada por factores económicos como la inflación, el desempleo o la pérdida del poder adquisitivo, así como por el clima político y social.
La encuesta de ACD Media pinta el retrato de un país dividido en sus percepciones, pero con una clara mayoría que mira el presente con preocupación y el futuro con incertidumbre.
Los datos servirán como termómetro para medir el impacto de las políticas gubernamentales y la evolución del estado de ánimo social en los próximos meses.
Fuente: Encuesta ACD Media, realizada del 2 al 4 de julio de 2026. Muestra: 1.200 personas. Nivel de confianza: 95%.
Anatomía Estadística del Desencanto Nacional
Las tres fichas técnicas de la más reciente encuesta de la firma ACD Media no deben leerse como datos aislados o fríos porcentajes coyunturales.
Al interconectar sus variables, lo que emerge no es un simple panorama demográfico, sino la radiografía científica de una profunda crisis de legitimidad estructural en la República Dominicana.
El primer elemento de quiebre que expone este estudio es la brecha insalvable que existe entre la propaganda oficial y la temperatura del sufrimiento social en las calles.
Cuando la ficha metodológica establece que el sesenta y cinco por ciento de la muestra se concentra en las zonas Metropolitana y Norte, y cruzamos esa geografía con los niveles de ingresos declarados, el mapa del descontento adquiere una lógica material aplastante.
El treinta y cinco punto noventa por ciento de los hogares dominicanos está atrapado en un bloque de ingresos deprimidos, mientras un alarmante veintinueve punto sesenta por ciento sobrevive en condiciones de vulnerabilidad extrema.
Estamos ante un territorio donde más del sesenta y cinco por ciento de las familias se encuentra marginada de la capacidad real de cubrir el costo de la canasta básica.
Por eso, el cincuenta y dos por ciento califica la situación nacional como mala o muy mala; no es un sesgo político, es el reflejo condicionado de la precariedad económica.
Este estrangulamiento financiero provoca un impacto directo en la salud psicológica colectiva. La tercera ficha de ACD Media expone el síntoma más peligroso para la estabilidad social: el colapso de las expectativas de futuro.
Es que, detrás de la opulencia macroeconómica de los indicadores opera un desfalco ético planificado que devalúa la vida de los ciudadanos comunes y sobrevalúa las enormes ganancias de las cúpulas.
La preocupación y la desilusión acumulan juntas un cincuenta y cinco punto cuatro por ciento; el desengaño ha sustituido a la promesa del progreso.
Cuando las mayorías constatan que su esfuerzo diario solo sirve para inflar los activos de un selecto cero punto sesenta por ciento que percibe altos ingresos, la cohesión social se rompe.
El veredicto editorial es inapelable: la República Dominicana es hoy una nación tensionada, donde la opulencia de unos pocos se sostiene sobre la asfixia anímica de la mayoría.


