Los 10 activistas que participaban en la caravana para llevar ayuda humanitaria a la franja de Gaza por vía terrestre y que fueron detenidos el pasado 24 de mayo al intentar atravesar el este de Libia están sin comer ni beber nada desde hace cinco días. Empezaron una huelga de hambre en protesta por su encarcelamiento y los presuntos malos tratos sufridos. La Global Sumud Flotilla hace “un llamamiento urgente de vida o muerte” por la liberación de los voluntarios, según un comunicado difundido el jueves. “Su salud se deteriora rápidamente”, agrega la organización. Los demás activistas que no estaban detenidos ya empezaron a regresar a sus países.
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