La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, enfatizó el 1 de abril que su gobierno mantiene una relación de coordinación con Estados Unidos sin caer en la subordinación. Esta declaración se produjo tras su reunión del 28 de marzo con la secretaria de Seguridad Nacional estadounidense, Kristi Noem, en la que abordaron temas de seguridad fronteriza y migración.
Durante el encuentro, Noem reconoció los esfuerzos de México en el despliegue de 10,000 agentes de la Guardia Nacional en la frontera y en la aceptación de vuelos con deportados desde Estados Unidos. Sin embargo, señaló que «aún hay mucho trabajo por hacer» para detener el flujo de drogas e inmigrantes ilegales hacia su país.
Estas interacciones se desarrollan en un contexto de tensiones comerciales, ya que el presidente estadounidense, Donald Trump, ha anunciado la imposición de aranceles del 25% a todos los productos mexicanos a partir del 2 de abril. Sheinbaum ha apostado por lograr un trato preferente con Estados Unidos en medio de esta guerra comercial, basándose en la reducción de cruces de migrantes y decomisos históricos de fentanilo, temas prioritarios para Trump.
La posible imposición de aranceles podría tener un impacto significativo en la economía mexicana, con pronósticos de crecimiento del PIB ajustados a la baja, situándose entre 1.5% y 2.3% para 2025. Sectores clave como el automotriz y el siderúrgico se verían particularmente afectados.
El País
En respuesta a estas amenazas, Sheinbaum ha enfatizado la importancia de la colaboración y el respeto mutuo entre ambas naciones, subrayando que México no se subordina a Estados Unidos y que su administración responde únicamente al pueblo mexicano.
La Razón
Además, la presidenta mexicana ha mantenido conversaciones con el primer ministro canadiense, Mark Carney, para coordinar estrategias en respuesta a las acciones comerciales de Estados Unidos, destacando la importancia de mantener la competitividad de América del Norte mientras se respeta la soberanía de cada nación.
Reuters
En resumen, México enfrenta un panorama complejo en sus relaciones con Estados Unidos, buscando equilibrar la cooperación en temas de seguridad y migración con la defensa de sus intereses económicos y comerciales, todo ello en un marco de respeto a su soberanía nacional.
LRS