InicioECONOMIAENTRE EL "SACRIFICIO" DE ABINADER Y EL "MANUAL" DE LEONEL

ENTRE EL «SACRIFICIO» DE ABINADER Y EL «MANUAL» DE LEONEL

-

-El Estrecho de las Penurias: Entre el «Sacrificio» de Abinader y el «Manual» de Leonel-

Por: Redacción TeclaLibre

El domingo dominicano, usualmente reservado para el descanso o el proselitismo de baja intensidad, se sacudió con un pronóstico reservado desde el Palacio Nacional. El presidente Luis Abinader, con el tono de quien entrega una mala noticia que no puede evitar, puso sobre la mesa una palabra que eriza la piel del consumidor: sacrificio.

El culpable tiene nombre geográfico y geopolítico: el Estrecho de Ormuz. Por esa garganta marítima pasa el 20 % del crudo mundial, y hoy, con los tambores de guerra sonando entre Irán y sus adversarios, el flujo se siente amenazado. Para una República Dominicana que «bebe» petróleo importado, esa tensión en el Medio Oriente se traduce, matemáticamente, en un golpe al bolsillo en el Caribe.

Abinader no anduvo con rodeos. Advirtió que la onda expansiva de la crisis llegará a las tarifas eléctricas, al transporte y, por carambola inevitable, al plato de comida. Su discurso buscó gestionar las expectativas: preparar a la población para una inflación que no nace en la calle El Conde, sino en los mercados de futuros de Londres y Nueva York.

Sin embargo, el realismo gubernamental encontró de frente el muro de la oposición.

No pasó mucho tiempo para que Leonel Fernández, el hombre que ha hecho de la crisis su hábitat natural de discurso, lanzara su contraofensiva desde la Fuerza del Pueblo. Para Fernández, el país no está para «clases de geografía política», sino para soluciones de ingeniería económica.

El exmandatario sacó su carta de triunfo histórica: el año 2008. Aquel entonces, con el barril rozando los 147 dólares (un récord que aún muerde la memoria), Fernández sostiene que su gestión logró capear el temporal sin que el país naufragara. Su tesis es simple: «Menos retórica de sacrificio y más plan concreto».

«La gente no resiste más presión», sentenció Fernández, apelando al sentimiento del ciudadano de a pie que ya siente que el peso dominicano rinde menos que antes.

Estamos ante un choque de dos visiones sobre cómo comunicar la crisis: Abinader y la Política de la Verdad Incómoda: El gobierno prefiere «curarse en salud». Al advertir que los sacrificios son inevitables, intenta blindarse políticamente ante las protestas que vendrán cuando suba el costo de la vida. Es una apuesta al «realismo» para que el golpe no sea una sorpresa.

Fernández se posiciona como el «bombero experimentado». Al exigir soluciones y no advertencias, le recuerda al electorado que él ya pasó por eso y que el rol del Estado no es pedir sacrificios, sino absorberlos.

El Estrecho de Ormuz es, efectivamente, una soga al cuello para economías como la nuestra. Si la guerra se intensifica, no habrá subsidio que alcance para frenar la marea de precios.

Mientras Abinader habla de tensiones globales, la ciudadanía mira el contador de la luz y el precio del galón de gasolina. La batalla política de los próximos meses no se ganará con ideología, sino con la capacidad de mantener el arroz y las habichuelas a un precio que no provoque un estallido.

-Luis Rodriguez Salcedo para TeclaLibre-

rodriguezsluism9@gmail.com     https://teclalibremultimedios.com/category/portada

Related articles

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

Stay Connected

0SeguidoresSeguir
3,912SeguidoresSeguir
22,900SuscriptoresSuscribirte

Latest posts