Chayanne cautivó a Latinoamérica a inicios de la década de los 90 con Provócame. Para entonces, el cantante puertorriqueño ya contaba con una trayectoria sólida, pero la imagen más atrevida de esa etapa lo consolidó como uno de los grandes sex symbols de la música en español. Con el tiempo, aquellas admiradoras fueron creciendo y, junto con nuevas generaciones en redes sociales, terminaron por otorgarle al artista el apodo del “papá” de Latinoamérica.
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