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COMPLOT TRAS NACIONAL BUSCABA DESTRUIR A GUIDO GÓMEZ MAZARA

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La conspiración Menéndez-Melgen: El complot trasnacional que buscó destruir a Guido Gómez Mazara

¡Qué bomba cayó en el escenario político dominicano! Y no porque la historia fuera del todo desconocida, sino porque el tiempo —ese juez implacable que no se queda con el dinero de nadie— terminó de encajar las piezas de un rompecabezas oscuro, perverso y con sello trasnacional.

Domingo Páez, con el micrófono encendido en Panorama FM y con libro en mano (“Gold Bar”, de Isabel Vinson y Thomas Jackson Anderson), vino a desempolvar un capítulo que desnuda las cañerías del poder: cómo la traición, los egos inflados y la chequera de la corrupción estadounidense se aliaron para asestarle un golpe demoledor a la carrera política de Guido Gómez Mazara.

Lo que cuenta Páez no es una simple cháchara de patio. Es la radiografía de una perversión institucional. Todo arranca con una pataleta de poder del médico dominicano Salomón Melgen, quien, tras un pleito con una joven empresaria, usó a su «as bajo la manga»: el todopoderoso exsenador estadounidense Bob Menéndez —entonces presidente del Comité de Relaciones Exteriores del Senado de EE. UU.— para quitarle el visado a la dama.

Cuando Guido Gómez Mazara decide meter la mano y defender a la joven, Melgen no perdonó el gesto. La respuesta fue un acto de soberbia y mala fe pura: mover los hilos en Washington para despojar del visado norteamericano al propio Guido.

En la cultura política dominicana, la cancelación de una visa estadounidense por parte del Departamento de Estado no es un mero trámite administrativo; es una condena pública. Es la ‘letra escarlata’ que se le impone a un dirigente para que la opinión pública asuma, de inmediato, que está metido en narcotráfico, lavado o corrupción de alto nivel.

«Se trata de la conspiración para destruir la carrera política de un joven dominicano…»

— Domingo Páez-

La trama contra Gómez Mazara estaba calculada al milímetro para lograr un triple efecto devastador:

  • La muerte civil y mediática: Sembrar la duda sistemática en el electorado y en los medios. ¿Cómo aspira a liderar un país alguien a quien la potencia del norte le cierra las puertas?
  • El aislamiento dentro de su propia parcela política: Inhabilitarlo orgánicamente para presidir comisiones, viajar a cabildear o representar a su partido en el exterior.
  • El quiebre humano y familiar: El impacto no solo fue político; rozó lo inhumano. La perversidad de la trama obligó a Guido a depender de permisos especiales del gobierno dominicano para poder viajar tras la trágica muerte de su hijo mayor en Puerto Rico. Un dolor personal desgarrador que se convirtió en el daño colateral de una venganza por encargo.

Guido no se quedó cruzado de brazos. Encabezó una ardua batalla legal en suelo estadounidense junto a sus abogados hasta lograr que le restituyeran la visa, demostrando que la sanción no obedecía a investigaciones federales legítimas, sino a un favor personal tramitado en los pasillos de Washington.

Años después, el destino —o la justicia divina, según se mire— escribió el final de esta historia con un trazo poético:

Involucrado Papel en la trama Destino Final
Bob Menéndez Senador que ejecutó la cancelación del visado. Condenado a 11 años de prisión por soborno.
Salomón Melgen Artífice de la venganza personal. Condenado a 17 años de prisión por fraude al Medicare.
Guido Gómez Mazara Blanco del complot político. Visa restituida, absuelto por los hechos y vigente en el tablero político.

La Reflexión de TeclaLibre

El caso expuesto por Domingo Páez deja una moraleja amarga. En la política dominicana se ha vuelto costumbre dinamitar reputaciones a base de infamias y palancas internacionales. El daño político infligido a Gómez Mazara durante años fue colosal y dejó secuelas difíciles de sanar en la percepción pública.

Como bien sentenció Páez en su intervención: «Las cosas llegan a ponerse en su lugar con el tiempo, pero la gente no repara en el daño que se le hace a alguien de manera cobarde».

Afortunadamente para Guido, la historia no solo le devolvió los papeles para viajar, sino que mandó a la cárcel a quienes creyeron que el poder en Washington les daba licencia para jugar impunemente con la dignidad ajena.

-Luis Rodriguez Salcedo para TeclaLibre-

rodriguezsluism9@gmail.com     https://teclalibremultimedios.com/category/portada

 

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