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EL ORO DOMINICANO SABE QUIENES SON, PERO NO LO DICE

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-Guess Investments: El fantasma del paraíso fiscal que se sentó en la mesa de GoldQuest (y nadie sabe quién lo invitó)-

Un offshore de San Cristóbal y Nieves, una dirección en la Torre Washington de Piantini, dos asientos en el consejo de la minera y cero nombres reales. Mientras Abinader suspende el proyecto, los dueños de la fiesta siguen en el anonimato. ¿Coincidencia? No, libreto.

Póngase cómodo, que esto es como una novela de espionaje financiero, pero con ron y business casual. Resulta que en el proyecto minero más polémico del país (el Romero, ese que Abinader tuvo que frenar porque el pueblo se le plantó) el mayor accionista individual es una empresa inscrita en un paraíso fiscal caribeño, controlada por dominicanos poderosisimos… cuyos nombres nadie se atreve a decir. Suena a chiste, pero es la puya más cara de los últimos años. Aquí nadie sabe quién manda, pero todos sospechan.

¿Quiénes son los dueños de Guess Investments, el offshore que controla el 11% de GoldQuest? Te contamos cómo un grupo de dominicanos anónimos se blindó en un paraíso fiscal, metió dos hombres al consejo de la minera y ahora espera que Abinader levante la suspensión. Morbo, sospecha y picardía al estilo TeclaLibre.

Guess Investments Ltd. es como ese amigo que llega a la fiesta con una botella de whisky caro pero nadie sabe de dónde sacó los reales. Está registrada en San Cristóbal y Nieves (¿suena a resort de lujo? No, señor: paraíso fiscal sin preguntas incómodas). Pero su dirección declarada está en la Torre Washington, en el corazón de Piantini. O sea: el dinero huye al Caribe profundo, pero la oficina está a cinco minutos de la Sirena de la Churchill.

¿Qué hizo Guess? En menos de un año se comió 18.35 millones de acciones de GoldQuest entre compras a un accionista desprevenido y una colocación privada. Pagó primero a 0.20 y luego a 0.50 dólares canadienses. ¿El resultado? Hoy tiene el 11.5% de la minera y derecho a poner dos directores en el consejo. Ya puso a Charles Reid Bermúdez y a José Michelen. Dos tipos con espaldas financieras, pero que no son los dueños reales. Los dueños reales siguen en las sombras, como villanos de telenovela.

La sospecha: ¿Por qué tanto sigilo si son patriotas?

GoldQuest dice en sus comunicados que esto demuestra el “fuerte apoyo de inversionistas locales”. Ah, qué bonito. Pero si son tan locales y tan patriotas, ¿por qué esconderse tras un offshore? ¿Por qué no salir en la foto con el casco amarillo y la pala? La única explicación razonable (y aquí viene la picardía) es que no quieren que sepamos quiénes son. Y cuando alguien con plata no quiere que sepamos su nombre, es porque: a) tiene algo que perder, b) tiene algo que esconder, o c) ambas.

La picardía dice que podrían ser figuras con vínculos políticos, contratistas del Estado, exfuncionarios, o simplemente gente que no quiere que su apellido aparezca en un periódico mientras el proyecto minero ahuyenta a los ecologistas. El morbo dice: apuesto a que más de uno fue fotografiado en una cena con Abinader en los últimos dos años.

El presidente Luis Abinader ordenó, hace un par de dias, la suspensión inmediata del proyecto Romero. Las acciones de GoldQuest se desplomaron 42%. Las comunidades de San Juan respiraron aliviadas. Pero nadie preguntó: ¿qué hicieron los señores de Guess Investments mientras tanto? Pues nada. Calladitos. Sin declaraciones, sin presiones públicas, sin cartas al presidente. Como quien espera que pase el aguacero para salir a bailar.

Ese silencio es sospechosamente prudente. Porque si usted es el mayor accionista individual de una empresa que acaba de ser paralizada por el gobierno, lo lógico es que salga a presionar, a negociar, a llorar en los pasillos del Palacio. Pero si usted es un fantasma legal, no necesita hacer ruido. Usted tiene otros mecanismos. Y ahí es donde el morbo se convierte en alarma: ¿cuántos de esos inversionistas anónimos tienen el celular directo del ministro? ¿Cuántos financiaron campañas?

La Ley 155-17 contra el Lavado de Activos exige que las empresas que operan en el país revelen a su beneficiario final (la persona natural que realmente controla la compañía). Guess Investments, como offshore, podría decir que no opera en RD, que solo tiene una dirección. Pero si sus representantes toman decisiones desde esa oficina en Piantini, si sus directores están sentados en el consejo de una minera con intereses en territorio dominicano… ¿de verdad nadie en la Procuraduría o en la UAF (Unidad de Análisis Financiero) ha preguntado?

O quizás sí preguntaron, y la respuesta no les gustó. O quizás no preguntaron porque el que calla otorga. Usted decide, querido lector.

GoldQuest dice que va a dialogar con el gobierno y las comunidades. Bajo la mesa, los señores anónimos de Guess Investments están moviendo sus fichas. La pregunta no es si el proyecto se reactivará, sino cuánto le costará al país en concesiones, en agua, en salud ambiental. Y quién se llevará las ganancias. Porque de algo estamos seguros: los dueños de Guess Investments no van a perder ni un centavo. No señor. Ellos no son de esos.

“En República Dominicana el que no tiene nombre, tiene poder. Y el que tiene offshore, tiene futuro.”    –Frase del vecino que siempre sabe más de la cuenta-


Nota de TeclaLibre: Si usted, amable lector, sabe quiénes son los verdaderos dueños de Guess Investments, escríbanos. Aquí no le pagamos, pero le prometemos fama instantánea y un café en Piantini (pagado por usted, claro).

-Luis Rodriguez Salcedo para TeclaLibre-

rodriguezsluism9@gmail.com     https://teclalibremultimedios.com/category/portada

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