El Supremo de Estados Unidos propinó este martes un fuerte revés a Donald Trump con la publicación de la sentencia más esperada del curso judicial. En ella, sus nueve miembros estaban llamados a terciar en uno de los pilares del sistema de un país forjado a golpe de inmigración: el derecho, reconocido en la Constitución, de convertirse automáticamente en ciudadanos los nacidos en territorio estadounidense de padres indocumentados o que estén temporalmente en el país, bien porque llegaron como turistas o porque, por ejemplo, cuenten con un visado de trabajo.
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