Los oyentes y espectadores de la radio y televisión públicas de Hungría vieron este martes cómo sus aparatos dejaban de emitir de golpe a las cuatro de la tarde. En las televisiones, tras el fundido a negro, apareció un mensaje: “Los medios de comunicación no pueden mentir. ¡Pedimos perdón por haberlo hecho durante tantos años!”. En redes sociales, el nuevo primer ministro, Péter Magyar, describió el corte de la emisión como un acontecimiento “histórico”: “Hoy, la radiodifusión propagandística de los medios públicos de Hungría ha llegado a su fin. Mentían de noche. Mentían de día. Mentían en todos los canales. Eso se ha acabado”.
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