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EL «SUPER NIÑO» AMENAZA CON PRENDER EN CANDELA A RD

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¡A APRETARSE EL CINTURÓN! EL “SÚPER NIÑO” YA ESTÁ AQUÍ

SANTO DOMINGO – Los termómetros no dan tregua y lo que viene para el resto de este 2026 no es noticia para enfriar los ánimos. Organismos internacionales y autoridades climáticas locales acaban de encender las alarmas en toda América Latina ante la consolidación de un fenómeno de El Niño fortalecido. En los pasillos de la meteorología ya no se andan con rodeos: lo llaman abiertamente un «Súper Niño» o el «Niño Godzilla», un gigante climático que amenaza con romper récords históricos y reconfigurar el mapa de crisis en la región.

De acuerdo con un reporte de la agencia Bloomberg y datos confirmados por la Organización Meteorológica Mundial (OMM), los efectos de este monstruo climático golpearán de forma asimétrica. Mientras que Suramérica se prepara para olas de calor sofocantes mezcladas con precipitaciones extremas en ciertas zonas, Centroamérica y el Caribe se llevarán la peor parte de la sequedad. En el istmo centroamericano, el temido Corredor Seco ya prevé pérdidas agrícolas devastadoras y una crisis en la seguridad alimentaria debido a la escasez crítica de agua.

¿Y a nosotros los dominicanos, cómo nos afecta este «Godzilla»? Para la República Dominicana, el panorama exige de inmediato una mirada de alerta y, sobre todo, una cuota alta de sensatez. El Instituto Dominicano de Meteorología (Indomet) y expertos de universidades locales, como el INTEC, han advertido que el país sufrirá los efectos indirectos (teleconexión) de este calentamiento extremo del Pacífico central, cuyas anomalías ya superan los 2.0 °C y 3.0 °C por encima de lo normal.

Los modelos climáticos internacionales apuntan a una probabilidad del 82% de que el fenómeno se termine de asentar por completo en estos meses, con un alarmante 96% de probabilidades de que sus coletazos se extiendan hasta febrero de 2027. Para Quisqueya, esto se traduce en tres golpes directos:

Un calor del demonio: Si ya sentimos que el sol dominicano «derrite el asfalto», los próximos meses —con un pico proyectado entre septiembre y octubre— podrían registrar temperaturas nunca antes vistas. La NOAA estadounidense incluso advierte que este fenómeno empujará la aguja para que la temperatura global siga rompiendo techos históricos.

El Indomet ya alertó sobre el inminente riesgo de una sequía meteorológica prolongada. Se anticipa una reducción significativa en los acumulados de lluvias para el segundo semestre del año, lo que pondrá bajo máxima presión a nuestros embalses, el suministro de agua potable y los sistemas de riego.

El déficit hídrico y las temperaturas extremas impactarán directamente los ciclos agrícolas del país. Los analistas ya advierten sobre posibles episodios de escasez y un efecto colateral que a todos nos duele: el alza en los precios de los alimentos de la canasta básica y un aumento en la demanda (y costo) de la energía eléctrica por el uso masivo de acondicionadores de aire.

Menos huracanes, pero no se descuiden: La única «buena noticia» estadística que suele traer El Niño al Atlántico es el aumento de la cizalladura del viento, lo que tiende a «mutilar» o frenar la formación de ciclones tropicales en nuestra cuenca. Sin embargo, las autoridades dominicanas son enfáticas: esto no elimina el riesgo. En un contexto de cambio climático global, la atmósfera está sumamente inestable. Un solo sistema que logre romper la barrera y tocar territorio nacional podría causar estragos severos debido a la vulnerabilidad de nuestros suelos.

Toca gestionar la crisis Frente a este indeseable visitante que no podemos controlar, la consigna nacional desde ya es la prevención. Expertos locales instan al Gobierno y a los sectores clave (agrícola, energético y de agua potable) a activar de manera urgente los planes de contingencia.

Para el ciudadano de a pie, la recomendación de TeclaLibre es clara: comience a racionalizar el agua en casa, evite los derroches innecesarios con mangueras, modere el consumo eléctrico para evitar sobrecargas en las redes y, sobre todo, prepárese mental y económicamente para un cierre de 2026 que vendrá «con los cañones calientes». El Súper Niño ya camina por el Caribe, y a la República Dominicana le toca defenderse con planificación.

-Luis Rodriguez Salcedo para TeclaLibre-

rodriguezsluism9@gmail.com     https://teclalibremultimedios.com/category/portada

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